Hola amor mío, soy yo, tu loco conocido, tu hombre por descubrir.
He decidido contarte lo que de mi no sabes, pués de amor decidí ayer morir.
Me gusta oír el mar... Ahora lo estoy oyendo...
Me pierde el dulce. Dicen que un terrón de azúcar late bajo mi pecho, que endulza y se consume. Se desmenuza...
Se convierte en polvo de diamante.
Escribo. Solo de dolor. Solo de amor.
Sólo sufro , sólo.
Amo pocas veces...
Cuando lo hago, por amor muero.
Me cuesta salir a la pista de baile, pero después no encontrarás un bailarín mejor!
Te divertiré, te seduciré.
Serás la única chica de mi universo.
Serás , en mi.
Ayer mori en tus ojos...
Déjame yacer aquí! No quiero volver.
Solo quiero fundirme contigo, abrazados, parando el tiempo, parando el mundo. Pararlo todo! Y que el instante sea eternidad. Sólo tuyo.
Solo mía...
La música... La música soy yo.
Soy un niño.
El más valiente de los cobardes.
Odio las salas de espera...
Odio las noches en vela...
Odio el reloj que de mi se burla,
Que dilata mi pena , que convierte en efímero lo sublime, que me unde en su arena incesante.
Creo ser un lobo... Pero soy un perro.
Un perro fiel.
Soy un sueno de mi mismo.
Una tragedia griega.
Una película de los 80.
Un espejismo, un eufemismo!
Lo siento. Soy lo que siempre has querido...
Esperaré en tus ojos.
De donde nunca me he movido.
Donde, por un instante,
de amor he vivido.