Y apareciste
como aparecen los sueños
en el vacío desolado,
iluminando la infinita y oscura habitación donde sobreviven mis pedazos.
Tras el cristal.
Mirándome con curiosidad.
Como un niño buscando explicación.
Nos vimos...
Y esos ojos...
Cambiaron los mios!
Me levanté , entre penas movedizas.
Siguiendo tu luz, a cada paso más Yo.
Sintiendo. Latiendo!
Aullándole al tiempo...
Como el loco que abdicó ,
de su reinado de cordura,
Romperé el cristal...
Te amaré sin mesura.
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